Dichos típicos de Carretera Austral

Por: Ivonne Coñuecar Araya / Periodista y Fotógrafa
Contacto: @delapatriagonia

Dichos Carretera Austral
Estaba tan “privao de su cuerpo” que ni me atreví a hablarle. Así dicen por Carretera Austral cuando alguien se enoja. Con el tiempo se dominan los términos, se usan de manera cotidiana, hablar con frases es algo que acostumbra en la gente de la zona. Así que ahí mismo, la hice “cortita, como viraje de laucha” y emplumé para otro rumbo. Cuando alguien se enoja también dicen “se empacó”.

“¡Jué!” solía escuchar con frecuencia, la manera de demostrar asombro era esa simple sílaba, que variaba según el momento, a veces se alarga, a veces es más apurada.

Uno de mis favoritas es “me voy a las pilchas”, que se lo escuché a cada comensal que se retiraba por la noche, hasta que supe que se refería a irse a la cama.

Cuando me enredé más fue cuando hablaban de “los pagos”, tus pagos, mis pagos, que es cuando alguien se refiere a su territorio. Y estando ahí en el territorio comprendí que “el que apura en la Patagonia pierde su tiempo”, y es que el ritmo de este lugar es distinto y además la frase hace alusión a cuando no existían los caminos y se dependía de la naturaleza para poder viajar, había que esperar días para poder tomar un barco o un avión porque las condiciones climáticas impedían hacerlo.

Tú eres del norte me preguntaban y yo, no, soy de la zona central. E insistían cada vez que decía de dónde era, hasta que noté que todo lo que existiera desde Puerto Montt al norte le llaman “norte” y algunos le dicen Chile, como si este lugar tuviera su propio espíritu. Y cuando dicen “al otro lado del alambre” es porque hablan de Argentina.

Invierno 15 primeras escarchas 1

En cada lugar que visita me ofrecían unos mates, “mate que no es pecao” y estiraban la mano para pasármelo, ojo que no hay que decir gracias a menos que ya no desees tomar más, más de alguna vez me pasó eso y veía pasar por delante de mis ojos el mate. Son de muchos ritos incorporados, pero al poco tiempo ya comienzas a usar hasta el “che”, que bien puede venir del mapudungun, lengua en la que “che” significa gente, o la muletilla característica de los argentinos. Por estos lados si que lo usan che, sirve para todo, aunque siempre predomina esa intención de complicidad entre quienes la utilizan.

Me invitaron a una casa un día y me arreglé para causar buena impresión, al llegar me miraron y todos muy relajados en la mesa, entonces uno me dice “Estás lamido como bola e´perro” y quedé “como perro en bote”, y para qué se pone tan serio me dijeron “desmonte” mejor y siéntese con nosotros. Y ahí me quede yo hasta que el amigo me hizo un gesto para que me sacara la chaqueta (o “campera”). Me senté, “más desconfiado que caballo tuerto” porque la picardía de los patagones a veces se confunde con burla, pero ya pronto te vas dando cuenta que sólo es cariño, y que si te hablan así como hablan ellos es porque te integraron y si no sabes qué quieren decir, espera un rato, porque es algo de tiempo y si te dicen “mi chico” o “mi chica” es que estás ahí, eres parte de la zona.

GTP5003v1.0

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *